martes 8 de septiembre de 2009

Laberintos del Lenguaje

En esta dirección se pueden encontrar algunas palabras que a menudo escuchamos pero no sabemos lo que significan. Todavía hay pocas palabras, pero se admiten sugerencias y opiniones.

sábado 15 de agosto de 2009

Hoy toca foto




Tomé esta foto la semana pasada en el Centro. Me imagino que estos 'pansitos', con s, deben ser muy especiales y fuera de lo común. Seguramente tienen algún ingrediente especial que no tienen los pancitos comunes y corrientes.


lunes 27 de julio de 2009

Entrenamiento

Para seguir con los verbos que necesitan de un pronombre para tener un significado específico, hablaré de otro caso: entrenarse. Este verbo es también muy común en las notas deportivas.

El caso de entrenarse es bastante simple: cuando alguien practica algo (sea un deporte, un arte, una tarea...), se entrena. Por ejemplo: 'El Real Madrid se entrenó a puerta cerrada antes del cotejo de hoy' o 'Para ser un gran boxeador hay que entrenarse en el cuadrilátero todos los días'.

En cambio, cuando alguien da las pautas para que otros practiquen debidamente una actividad, entrena. Veamos: 'El DT entrena a los basquetbolistas para el Sudamericano' o 'El profesor entrena a Juan para el concurso de matemáticas'.

Es sencillo, si queremos llevarlo al campo deportivo, siempre pensemos que es el deportista el que se entrena y el director técnico el que entrena.

martes 14 de julio de 2009

¿Clasificamos?

Ayer, leí en la sección deportiva de un diario el siguiente título: '¡Clasificamos!' y la pregunta que me surgió enseguida fue: ¿qué clasificamos?

Todos los días, en las secciones deportivas de todos los diarios, de todos los canales de televisión y de todas las radioemisoras, escuchamos este verbo clasificar: 'La Selección está a punto de clasificar al Mundial', 'Emelec clasificó a la liguilla', 'Liga espera clasificar al final de la Copa'... Escuchamos tanto este verbo que su uso nos parece normal.

El problema con clasificar es que para referirnos a cuando alguien (o un colectivo, como un equipo) pasa a una etapa superior en una competición necesariamente debemos acompañar al verbo con un pronombre: clasificarse, clasificamos, se clasificó, te clasificarás, etc. Clasificarse es uno de esos verbos que se llaman pronominales porque están casados con un pronombre.

Sí, el verbo clasificar, sin pronombre, también se utiliza, pero tiene un significado distinto: se refiere a cuando agrupamos varios elementos dentro de una serie. Un bibliotecario, por ejemplo, clasifica los libros de una biblioteca y los ubica en las diversas secciones. En este caso el verbo clasificar es transitivo, pues necesariamente debe haber un qué, un algo que clasificar. De ahí la pregunta que me surgió cuando leí el título del diario.

lunes 22 de junio de 2009

Adaptaciones gráficas

Varias veces, sobre todo cuando consultamos el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD), surgen en el trabajo algunos problemas con las adaptaciones gráficas de los anglicismos al español. El caso más reciente fue el de yin. Aquí copio lo que nos dice el DPD sobre esta palabra:

vaquero -ra. 2. El pantalón de tela recia, generalmente azul, usado originariamente por los vaqueros de Texas recibe en español los nombres de (pantalón) vaquero o (pantalón) tejano. Normalmente se emplea en plural con el mismo sentido que en singular: unos vaqueros, unos tejanos. La denominación tejano solo se usa en España (especialmente en Cataluña), junto a la de vaquero, más frecuente y que se documenta también en algunos países americanos: «Me remangué los vaqueros hasta la pantorrilla» (MtnGaite Nubosidad [Esp. 1992]); «Alina se revisó todos los bolsillos del vaquero hasta encontrar medio dólar» (Cohen Insomnio [Arg. 1986]); «Vivo modestamente con dos tejanos, un jersey y dos camisas» (VqzMontalbán Soledad [Esp. 1977]). Puesto que en gran parte de Hispanoamérica se utiliza exclusivamente la denominación inglesa (blue) jean(s), se considera aceptable en estas zonas el uso del anglicismo, siempre que se haga con las grafías adaptadas bluyín (pl. bluyines) y yin (pl. yines): «A Nidia le gusta salir los domingos, en bluyín y camisola los dos» (Carrera Cuentos [Ven. 1980]); «Un magnífico chaquetón de cuero, que combinaba a la perfección con sus bluyines de buena calidad» (Edwards Anfitrión [Chile 1987]); «El único amor de su vida era ese muchacho de yines, pelo largo y gabardina sucia» (País@ [Col.] 29.9.02).

Resulta que la Academia nos propone que en lugar de escribir 'jean' o 'bluejean', como lo hacemos en varios países de América (entre ellos Ecuador), escribamos la adaptación gráfica yin y bluyín. Les confieso que soy defensora de este uso, porque me parece que si tenemos palabras extranejeras que son de uso común en nuestro lenguaje lo más lógico es adaptarlas a nuestra escritura. En Ecuador, como en varios países americanos, no decimos nunca vaqueros, ni tejanos ni pantalones de mezclilla, sino siempre yin, entonces, ¿por qué no adaptar esta palabra y escribirla como la pronunciamos?

Es verdad que al principio varias adaptaciones nos pueden parecer extrañas, mucha gente se deja llevar más por el hecho de que la palabra 'se ve feo' antes que por el hecho de que podamos pronunciarla tal cual, al fin y al cabo un 'jean' no dejará de serlo porque lo escribamos como lo pronunciamos: yin.

En fin, ¿qué piensan ustedes?

sábado 30 de mayo de 2009

De cumpleaños

Hoy De las palabras a los hechos cumple dos años. Para mí ha sido un gusto publicar cada uno de los artículos y más que nada recibir los comentarios de quienes me leen. Me siento muy contenta cuando miro el mapa de la izquierda y veo el montón de lugares a los que puedo llegar con mi blog y mis reflexiones del lenguaje. Gracias por leerme, por comentar o simplemente por pasar aquí, no dejen de hacerlo. Salud.

miércoles 20 de mayo de 2009

Un idioma que camina

Aquí copio el enlace a una entrevista de Víctor Hurtado, del Diario La Nación de Costa Rica, a Alberto Gómez Font, coordinador de la Fundéu. Me parece muy interesante lo que dice Alberto acerca de cómo anda el español en estos días: "Poco a poco va naciendo un español de todos, y es una lengua muy viva, muy dinámica, con constantes innovaciones, con cambios continuos".

Y esto es muy cierto, el español poco a poco se vuelve una lengua más global, podemos entender con mucha facilidad todas las variantes del idioma y esto se debe en gran parte, y no hay que negarlo, a la Internet y a la tecnología, que hacen que cada vez nos vayamos acercando más y nos vayamos entendiendo. Espero que disfruten de la entrevista.

http://www.nacion.com/ancora/2009/mayo/17/ancora1961482.html